Territorios del Último Canto es una investigación pictórica sobre la desaparición de los mundos.
La serie surge como una exploración de la pintura abstracta entendida como territorio vivo: un espacio donde la materia, el gesto y el color activan presencias que parecen emerger desde capas profundas del tiempo.
Las obras no representan paisajes reconocibles.
Construyen territorios simbólicos, espacios donde la memoria, la espiritualidad y la materia pictórica se entrelazan.
Cada pintura funciona como un umbral entre lo visible y lo invisible.
La aparición de una presencia.
Un espacio ritual donde algo comienza a manifestarse.
La expansión del paisaje interior.
La ruptura.
Una fisura atraviesa el espacio pictórico revelando tensiones ocultas en la superficie.
La disolución final.
La imagen se desintegra lentamente hasta convertirse en silencio.